Miércoles, marzo 4, 2009
Y llegó la oportunidad de visitar un barrio con “la bici de los títeres”.
A un par de kilómetros de casa se encuentra el Barrio Islas Malvinas. Límite noreste de la ciudad, lugar antiguamente conocido como barrio Campamento.
A pocos metros del lugar está asentado el Basurero Municipal.
Descuidado y sin alambrado perimetral en condiciones, el basural se llena de perros y de gente; los deshechos, algunos tóxicos y peligrosos para la salud, se desparraman por los alrededores.
Y para colmo de males la cotidiana e irresponsable quema de basura que contamina de manera violenta el aire. En Islas Malvinas están condenados a convivir con aire y ambiente absolutamente nocivo.
Como las autoridades hacen oídos sordos a los problemas de la gente humilde, hay que reclamar por justos derechos sacrificando tiempo y juntando bronca ante la evidencia de problema grave y urgente, hay niños, ancianos, mujeres embarazadas en peligro respirando porquerías. Un puñado de habitantes, ciudadanos se sienten con razón abandonados, discriminados en tanto no son respetados sus mas elementales derechos.

Entre muchas actividades organizadas por gente del barrio para difundir el problema, solicitar una solución y protestar por la inoperancia de los funcionarios responsables el 11 de abril de 2008 se organizó una jornada artística bajo los árboles en la esquina de una canchita de fútbol de tierra. Allí concurrimos varios artistas para animar el encuentro.
La bici estaba esperando con el carro enganchado. Tocaba una justa causa y un lugar especial. En un cuarto de hora llegamos y las fotos cuentan del viaje y la función.
El carrito causa una impresión amable, despierta simpatía, falta vestirlo con ropa de colores y banderines. Hay que prepararlo. Allá vamos imaginando con calma un mapa lleno de sitios que no están pero que existen y toca descubrir.

